La calculadora está diseñada para que la utilicen consultores de ventas in situ, no ingenieros de bombas de calor. El escaneo 3D se encarga del trabajo pesado de la geometría de las estancias, el flujo de entrada guía al consultor a través de las variables restantes y el resultado se genera automáticamente a partir de ahí. La recomendación en lenguaje sencillo está escrita específicamente para que se lea directamente al cliente sin que el consultor tenga que interpretar datos técnicos. La mayoría de los equipos se sienten cómodos realizando una evaluación completa de forma independiente tras una única demostración de la herramienta.

